Compartir vehículo ¿Qué fórmulas existen?, carsharing, carpooling

Compartir vehículo ¿Qué fórmulas existen?

Compartir coche es una opción que cada vez seduce a más personas dadas las indiscutibles ventajas que conlleva, ya que permite a los usuarios poder cubrir mejor sus necesidades particulares de transporte, gastando además menos dinero en los desplazamientos. Asimismo, la movilidad colaborativa también tiene unos obvios efectos positivos desde el punto de vista medioambiental, propiciando el descongestionamiento de la ciudades y que se puedan atenuar los problemas crónicos de aparcamiento. De esta manera, en sintonía con el Protocolo de Kioto, se reducirán las emisiones de CO2 derivadas de la movilidad; además se mejorará la calidad del aire de nuestras ciudades y evitaremos gastos innecesarios.

En definitiva, tiene por objeto fomentar un uso mas racional del coche privado compartiendo vehículo.

Así, compartir vehículo se ha convertido en una solución emergente, existiendo diversas posibilidades al alcance del usuario en función de la modalidad de transporte que precise.

 

Carpooling

Este tipo de movilidad colaborativa es de los que más ha arraigado, ya que ofrece la oportunidad de viajar en coche para desplazamientos largos compartiendo los gastos con otros usuarios. Existen múltiples plataformas que facilitan el Carpooling, aunque la que más éxito tiene en España es BlaBlaCar, en cuya aplicación los conductores registrados informan de sus trayectos, pudiendo los usuarios consultarlos y reservar plaza bajo las condiciones estipuladas en cuanto a precio, ruta a seguir, paradas a realizar..

Además, la plataforma posibilita hacer valoraciones de los conductores, con todo lo que esto implica a la hora de generar confianza a los usuarios para usar este servicio con plena seguridad y tranquilidad.

Carsharing

El Carsharing consiste en alquilar vehículos de una flota colectiva perteneciente a una empresa o cooperativa, siendo un sistema colaborativo enfocado a la utilización de los coches por horas, fijándose una determinada tarifa en función del tiempo de uso del vehículo y el trayecto que se vaya a efectuar.

En españa, el referente pionero en Carsharing es la empresa Bluemove, cuya flota está presente en las principales ciudades del país. También, partiendo de la misma filosofía pero ofreciendo una propuesta que ahonda en la eficiencia y el cuidado medioambiental, Car2go brinda la sugestiva oportunidad de alquilar coches eléctricos, poniendo ya por ejemplo a disposición de sus clientes en Madrid un parque de 500 coches Smart Fortwo Ed eléctricos, unos vehículos que se pueden reservar mediante registro previo en la aplicación de la empresa, que ya cuenta con más de 53.000 usuarios.

Ridesharing

Esta sistema colaborativo se enfoca en desplazamientos urbanos de reducidas distancias, conectando a los usuarios con conductores en un modelo que opera bajo demanda de los primeros, siendo así pues los viajeros los que solicitarían el servicio, cuyas tarifas variarían según la la hora, el día o el lugar. De esta manera funcionan plataformas como Über y Cabify, entrando su modelo de negocio en colisión con el sector del taxi que mayoritariamente aduce una competencia desleal de estas compañías, contra las que se han manifestado realizando sucesivas huelgas. De hecho la actividad de Über en España llegó a estar paralizada por los tribunales, sorteando al final la empresa la prohibición acogiéndose a la legalidad de la figura del conductor profesional con licencia VTC.

Peer-to-peer Car rental

El Peer-to-peer Car rental o alquiler de particular a particular es otro de los sistemas de transporte colaborativo que están emergiendo en la actualidad, suponiendo una alternativa muy interesante ya que posibilita que los propietarios puedan ofrecer su coche cuando no vayan a utilizarlo, publicando online la disponibilidad del vehículo para informar a los usuarios potencialmente interesados, a quienes se les da así la oportunidad de poder contar con un coche en un intervalo de tiempo determinado, pagando una tarifa acorde a la duración del alquiler. En España, la empresa líder en Peer-to-peer Car rental es SocialCar, que pone al alcance de los usuarios todo tipo de vehículos por aproximadamente 15 euros/día, estando sus coches ya presentes en más de 600 localidades de nuestro país.

CarPooling

Con todo, en el horizonte van surgiendo nuevas alternativas de transporte colaborativo que son todavía más sugestivas, como es el caso del CarPooling, un servicio parecido a BlaBlaCar pero orientado a desplazamientos dentro de la ciudad.

Mediante este tipo de colaboración, puedes ponerte en contacto con gente que hace cada día el mismo recorrido en coche que tú para ir a su lugar de trabajo, centro de estudios. Habitualmente se puede ver a las personas que están inscritas para realizar un viaje parecido al tuyo y contactar con ellos. Se puede ver cuales son sus recorridos, si disponen o no de coche, tipo de viaje, y toda una serie de datos para hacer más fácil la búsqueda de
compañeros y compañeras de viaje.

Bajo este enfoque, aplicaciones como DedoCar abren la puerta a posibilidades como ir al trabajo cada día de manera económica y eficiente, aprovechando el hecho de que una ingente cantidad de conductores se desplaza diariamente por las ciudades con varias plazas libres en sus coches. Exceso de vehículos circulando que se traduce en un altísimo gasto en combustible, congestiones de tráfico o exasperantes dificultades de aparcamiento. Por no hablar de los problemas galopantes de contaminación y deterioro del medio ambiente de las urbes provocados en gran medida por este uso insostenible de los automóviles.

Apps, buscadores y páginas web que nos ayudan a movernos con el coche por la ciudad

Movernos con el coche por la ciudad ya no es una pesadilla gracias a múltiples herramientas tecnológicas que cada vez nos facilitan más los desplazamientos, pudiendo recurrir a una amplia gama de dispositivos que incluyen desde los TomTom hasta los buscadores de parkings, pasando por las soluciones de Google Maps, así como las de un variado catálogo de aplicaciones, cuyas prestaciones puedan llegar a desafiar nuestra imaginación.

TomTom, una apuesta segura con novedades recientes

Este soporte de ayuda a la conducción, que ya es todo un clásico, va perfeccionando sus dispositivos incorporándoles elementos novedosos. Así, en la Feria Automovilística de Ginebra de marzo de 2016 mostró su nueva gama TomTom NavKit que, entre otros avances, incluye la actualización a tiempo real de los mapas, en una tecnología que irá integrada en automóviles de las firmas Fiat, Toyota y Wolkswagen, que incorporarán también el TomTom Traffic, cuyas altas prestaciones a la hora de desplazarse por la ciudad evitando atascos son bien conocidas por los conductores que tienen la suerte de usarlos.

La compañía ya lanzó en noviembre de 2015 sus nuevos modelos de la serie TomTom Go, el 51 y el 61, que aportan mapas en 3D de cualquier parte del mundo, cuya vigencia la firma promete que será permanente ya que se actualizarán de manera gratuita, al tiempo que estos dispositivos mejoran también en la integración con smartphones y tabletas, desarrollando nuevas funcionalidades en el menú principal como los botones ‘llévame a casa’ o ‘llévame al trabajo’.

Google Maps, otro clásico de máxima fiabilidad (casi siempre)

Los mapas de Google Maps garantizan el soporte necesario para la realización de despazamientos, si no por tierra, mar y aire, sí que a pie, bicicleta, moto, transporte público y desde luego en coche. Siempre y cuando nuestros dispositivos no tengan problemas de conexión a Internet, claro. Con todo, tampoco conviene tener una fe tan ciega en Google Maps, como bien sabe una mujer estadounidense que recientemente perdió su casa al ser demolida por error, ya que aparecía en la aplicación con las coordenadas de otro inmueble que se quería derribar. Google Maps es además una aplicación que podemos ver integrada dentro de otros buscadores como por ejemplo este buscador de parking de Empark.

BePark, para evitar sobresaltos en los parkings

Otras herramientas interesantes para desplazarnos por las ciudades son las Apps que nos ayudan a encontrar parking, destacando particularmente entre las mismas BePark, que no solo nos informa sobre los aparcamientos públicos más cercanos a nuestra posición, sino que además una vez que aparcamos nos permite saber el importe que vamos acumulando, permitiéndonos también pagar con el propio smartphone.

My Car Locator, muy apta para desmemoriados

Los conductores más despistados no tendrán que devanarse la cabeza para localizar su coche, ya que esta aplicación les guiará a su vehículo si han guardado su posición al aparcarlo.

Waze, siempre en alerta

Waze es una App articulada a partir de una red de usuarios que comparten información sobre la presencia de controles, radares o cortes por obras. La aplicación tiene además un sistema de alerta que se activa si detecta alguna incidencia en nuestras rutas habituales, recomendando trayectos alternativos.

Kaza Live, por si hay radares

Esta App avisa de la presencia de radares en la medida que lo permite la legislación vigente, al tiempo que su comunidad de usuarios también aporta valiosas informaciones que resultan de gran utilidad si se está al volante.

EOBD Facile, se acabaron las luces misteriosas

Con esta aplicación las luces que nos avisan de alguna incidencia dejan de ser un misterio, ya que cuando se produce alguna avería nos explica perfectamente lo que ha sucedido, aunque para ello requiere de un dispositivo suplementario.

iCar Black Box, la caja negra de los coches

Si se produce un cambio busco de velocidad o dirección, esta App activará una cámara que grabará lo que suceda, siendo una aplicación especialmente valiosa a efectos periciales ya que registrará la localización exacta del hipotético percance, además de sus circunstancias, como por ejemplo la velocidad a la que circulaba nuestro vehículo.

Historia del Metro de Madrid

Historia del Metro de Madrid, las claves de una de las primeras infraestructuras del mundo

El Metro de Madrid es una de las infraestructuras básicas de la capital de España. Un espacio vital para las comunicaciones rápidas urbanas y suburbanas y, para muchos madrileños, también un lugar muy familiar. Tan cotidiano que sus extraordinarias características técnicas pasan desapercibidas para la mayoría de su público fiel.

El Metro de Madrid, por ejemplo, tiene la segunda red más extensa de los transportes de su tipo de la Unión Europea, después de la de Londres, y, en la clasificación mundial, también por kilómetros de vías, figura entre los diez primeros, en un destacado octavo lugar con sus 296 kilómetros. Si todas las vías del Metro de Madrid se pusieran unas detrás de otras, la línea imaginaria conectaría la capital de España con la ciudad de Valencia.

El Metro de Madrid supera los 100 años de antigüedad, se inauguró en 1919, siendo, por ese motivo, el segundo de los países de habla hispana tras el de Buenos Aires. El metro madrileño suma 12 líneas y 301 estaciones, 200 paradas para una sola línea, 27 que conectan dos y 10 estaciones que funcionan como intercambiadores para tres líneas. En 21 paradas hay, además, correspondencias con trenes de Renfe y de Cercanías de Madrid. El metro de Madrid opera tres líneas de metro ligero con 9 de las 38 estaciones de esta red de transporte urbano.

También destaca la concentración de esas estaciones, cuya distancia media entre paradas está por debajo del kilómetro. El número de pasajeros que viajaron en 2014 superó los 1,5 millones.

El Metro de Madrid fue uno de los primeros del mundo en el índice de crecimiento entre los años 1995 y 2007, momento que coincidió con un periodo de vitalidad en la economía española que se tradujo en un incremento exponencial de obra pública en el país.

Vagones

También sorprenden otros datos técnicos que son poco o nada conocidos por el ciudadano. Datos como los del número de vagones disponibles del Metro de Madrid para su operar en su red, 2.310, que permitirían trasladar al mismo tiempo y a plena capacidad a un cuarto de millón de viajeros.

Otra curiosidad que pasa desapercibida es la orientación de la circulación a la inglesa del Metro de Madrid, los trenes circulan en su sentido por la vía de la izquierda y no por la de la derecha como en el resto de trenes españoles. Y ésto es así porque hasta el año 1930 no se obligó a los metros españoles, los de Barcelona y Madrid, a circular por la derecha.

Barcelona ya lo había configurado así, pero Madrid nunca cambió el sentido de circulación. El coste del cambio en aquel momento se consideró muy alto para justificar las obras de adaptación. Como curiosidad, los trenes de las líneas de metro ligero de Madrid circulan por su derecha.

Otra curiosidad, en el Metro de Madrid no hay pendientes superiores al 5%, el peso que ejercen los vagones sobre las vías no sobrepasa unos modestos 54 kilos por metro y los radios mínimos de las curvas son de 90 metros, con la excepción del metro ligero. Todo, para aportar seguridad y confort en las líneas cuyos recorridos lo realizan muchos pasajeros de pie en los vagones, pero estos datos permiten también reducir los efectos no deseados del rozamiento en las vías que generan fatiga de los materiales y calor suficiente como para deformar los raíles.

El Metro de Madrid es, por derecho propio, una de las primeras infraestructuras de transporte urbano del mundo. Sus características técnicas lo cuentan.